Por qué los futbolistas cortan las medias es una pregunta que se hizo media Europa en junio de 2024, cuando Jude Bellingham marcó de cabeza el primer gol de Inglaterra en la Eurocopa y la cámara enseñó la parte de atrás de sus piernas: medias con agujeros en las pantorrillas. Las equipaciones de una selección se diseñan hasta el último milímetro y se venden a precio de joya. Y algunos de los jugadores mejor pagados del mundo salen al campo después de pasarles unas tijeras. No es dejadez ni moda: es una pelea entre un tejido que aprieta, un cuerpo que no se deja apretar y un reglamento que, en teoría, lo prohíbe.
Unos cuantos agujeros famosos
La costumbre tiene unos cuantos nombres propios. El primero que la prensa asocia con ella es Gareth Bale. En marzo de 2016, cuando volvía de seis semanas de baja con el Real Madrid, salió del banquillo y marcó el séptimo gol de la goleada por 7-1 al Celta de Vigo. Según la prensa deportiva de entonces, que citaba al diario AS, lo hizo con unas medias agujereadas en la parte de atrás de la pierna. Según recogen varios medios, el propio Bale lo explicó con una frase que se repite en casi todos los artículos sobre el tema: lo hacía para «liberar» las pantorrillas, para quitarles tensión.
Kyle Walker, el lateral del Manchester City y de Inglaterra, es quizá el caso más reconocible, por el dibujo de lunares que dejan sus agujeros. Contó en 2021 a la web SPORTbible que las medias le quedaban demasiado justas y le apretaban las pantorrillas, que les hizo unos agujeros, que de repente jugó unos cuantos partidos decentes y que decidió quedarse con la costumbre. La explicación mezcla física y superstición a partes iguales, y eso, como veremos, es bastante representativo.
En la Eurocopa de 2024, según la agencia británica PA, además de Bellingham llevaban agujeros Conor Gallagher y Bukayo Saka. Cada uno tiene su estilo: según el periodista Andrew Martin, de Planet Football, Walker hace una especie de lunares, Bellingham suele hacer dos o tres agujeros grandes, y Gallagher y Saka, dos.
Jack Grealish eligió otra vía para lo mismo: no corta las medias, se las baja hasta media pierna, con unas espinilleras diminutas, de niño, debajo. Según PA, contó a la revista GQ en 2021 que empezó cuando tenía 15 o 16 años porque las medias de entrenamiento no paraban de encogerse.

La física de una media que aprieta
Para entender qué buscan con las tijeras hay que pensar en una media como lo que es: un tubo de tejido de punto elástico, más estrecho que la pierna, que se estira para entrar y que, al estirarse, tira. Esa tensión es lo que la mantiene arriba sin ligas ni cintas, y es también lo que aprieta.
La relación entre esa tensión y la presión que nota la pierna la describe una fórmula de física que se usa para diseñar las prendas de compresión, la ley de Laplace. Un equipo de la Universidad de Gante la puso a prueba en 2021 con cuatro tejidos de punto distintos montados sobre cilindros, y comprobó que la presión calculada y la medida coincidían con un margen muy pequeño. En su forma más simple, dice que la presión es igual a la tensión del tejido dividida por el radio de la superficie que envuelve.
De ahí salen tres consecuencias que cualquiera puede comprobar en su propia pierna. La primera: con la misma tensión, el tejido aprieta más donde la pierna es más estrecha. Si una parte de la pierna tiene el doble de radio que otra, con la misma tensión la presión ahí es la mitad. La segunda: si el contorno de la pierna aumenta, el tejido se estira más y, como un muelle, tira con más fuerza. El estudio de Gante incluyó la deformación del tejido en la fórmula precisamente por eso: la tensión no es fija, depende de cuánto se estira. Y la tercera: el estudio comprobó también que los lavados cambian de forma significativa la presión que ejerce un tejido, de modo que la misma media no aprieta igual nueva que después de unas cuantas lavadoras.
¿Y el agujero? Aquí entra una explicación física nuestra, porque no hemos encontrado ningún estudio que haya medido la presión de unas medias de fútbol cortadas. La tensión que aprieta es la que da la vuelta a la pierna, como un aro. Un agujero en la pantorrilla interrumpe ese aro en la franja donde está: los hilos que antes daban la vuelta entera ahora terminan en el borde del agujero, y en esa altura el tejido tira menos. Varios agujeros pequeños en la misma zona hacen algo parecido a abrir una válvula. La media sigue sujeta por arriba y por abajo, pero en la pantorrilla deja de apretar como un brazalete.

Lo que dicen los médicos (y lo que no)
Lo que la física no dice es si eso sirve para algo más que para estar cómodo. Los jugadores hablan de sensación de presión, de tirantez o de una pierna que «respira». La fisioterapeuta británica Nicki de Leon explicó a PA en 2024 que los jugadores creen que unas medias demasiado ajustadas actúan como una prenda de compresión, y que los deportistas de élite siempre buscan una pequeña ventaja. Pero un miembro del equipo médico de un club de la Premier League, citado por talkSPORT, fue más directo: muchos jugadores notan las medias actuales demasiado ajustadas, pero no hay pruebas sólidas de que el corte cambie nada.
Esa es la frontera. No hay ningún estudio que demuestre que cortar las medias mejore el rendimiento ni que tenga efecto alguno sobre los músculos. Lo que hay es física básica, que explica por qué una media nueva y ajustada se nota más en una pantorrilla grande, y la experiencia de unos jugadores que, como Walker, juegan bien un par de partidos y no se atreven a cambiar.
Las medias que aprietan para sostener las espinilleras
Para entender por qué las medias de fútbol aprietan tanto hay que ir a lo que llevan dentro. Las espinilleras llegaron al fútbol en 1874 de la mano de Sam Weller Widdowson, que jugaba al críquet con Nottinghamshire y al fútbol con el Nottingham Forest. Según Wikipedia, recortó unas espinilleras de críquet y se las ató por fuera de las medias con correas de cuero. Al principio se rieron de él, pero la idea cuajó, y hacia 1900 las espinilleras ya eran más pequeñas y se llevaban por dentro de las medias.

Pasaron más de cien años hasta que fueron obligatorias. Según una revisión sobre el equipamiento de protección en el fútbol publicada en 2025 por investigadores de la Universidad de Padua y otros centros italianos, eso no ocurrió hasta 1990. Hoy la Regla 4 de las Reglas de Juego, las que fija la IFAB, el organismo que custodia el reglamento, dice que las espinilleras tienen que ser de un material adecuado, del tamaño apropiado para dar una protección razonable y quedar cubiertas por las medias. Y esa última condición es la clave: la media no solo viste la pierna, sujeta la espinillera. Por eso tiene que apretar.
Durante décadas, los jugadores se ayudaron con lo que tenían a mano. Según Andrew Martin, los de antes se ataban cintas en lo alto de las medias para que no se cayeran, y a finales de los noventa y principios de los dos mil muchos las envolvían con cinta adhesiva para que no bajaran las espinilleras. Las fibras sintéticas, que no absorben agua y mantienen su forma, como contamos en calcetines técnicos, resolvieron parte del problema, y el punto elástico hizo el resto. El precio de que la media se quede en su sitio sin cintas es que tiene que apretar todo el partido.
La cinta del mismo color
La cinta adhesiva acabó siendo un asunto de reglamento. En la reunión anual de la IFAB de febrero de 2009, en Newcastle, Irlanda del Norte, la Federación Escocesa propuso que la cinta que se pusiera por fuera de las medias tuviera que ser del mismo color principal que estas. Según el acta, el motivo era que cada vez se usaba más cinta para sujetar las espinilleras, con anchos distintos, y que a menudo cambiaba el color dominante de las medias. La propuesta no se aprobó.
Tardó unos años más. En las reglas de la temporada 2016/17 entró por fin un texto parecido, y hoy la Regla 4 dice que la cinta o cualquier material que se ponga o se lleve por fuera tiene que ser del mismo color que la parte de la media a la que se aplica o que cubre. Es una norma pensada para que el árbitro y los jugadores distingan a los equipos también por las piernas, que es justo lo que hacían los primeros clubes: en un partido de 1875 en Glasgow entre el Queen’s Park y los Wanderers, según Wikipedia, el programa identificaba a los jugadores por el color de sus gorras o de sus medias, porque las camisetas no llevaban números.

El artículo de la FIFA que casi nadie aplica
Y aquí llega la paradoja. Existe una norma que prohíbe exactamente lo que hacen Walker o Bellingham. Está en el Reglamento de Equipamiento de la FIFA, cuya edición de 2025 aprobó el Consejo de la FIFA el 3 de octubre de 2024 y entró en vigor el 1 de enero de 2025. Su artículo 15.2 dice que cada media de un par debe constituir visualmente una sola pieza de material y no debe parecer cortada ni alterada de ningún modo cuando un jugador la lleva puesta durante un partido. Y añade: si las medias se cubren con cinta, la cinta tiene que ser del mismo color que las medias. Según la web especializada en equipaciones Footy Headlines, una norma parecida ya figuraba en la edición de 2022.
El reglamento incluso divide la media en dos partes: la zona del pie, que es la que no se ve cuando se llevan las botas, y la zona de la pierna, la que sí se ve. Es una distinción con consecuencias prácticas. Muchos jugadores, según Andrew Martin, llevan desde hace una década unos calcetines con agarre debajo y la media del club cortada a la altura del tobillo, como una manga. Mientras la parte visible parezca una sola pieza y la cinta que la une sea del color de la media, la apariencia es la de una media normal.
¿Por qué entonces se ven agujeros? Porque ese reglamento no se aplica en todas partes. El propio texto dice que rige en las competiciones finales de la FIFA, como el Mundial, el Mundial femenino o el Mundial de Clubes, y en los amistosos de selecciones, pero no en las competiciones que organizan las confederaciones, como la UEFA, que organizó la Eurocopa de 2024. Para las demás, el artículo 1.5 dice que la FIFA anima a confederaciones y federaciones a usarlo como base para sus propias normas. Anima, no obliga. Y la Regla 4 de la IFAB, la que vale para todo el fútbol, no dice nada de agujeros: solo pide que el equipamiento no sea peligroso y que la cinta sea del color de la media.
El caso que mejor lo pone a prueba es el Mundial de 2026, en Estados Unidos, Canadá y México, que sí es una competición final de la FIFA y donde el artículo 15.2 se aplica entero. Durante el torneo, medios como la emisora británica LBC o la web Bolavip volvieron a preguntarse por los agujeros y citaron a Bellingham o a Saka, pero ilustraron sus artículos con fotos de otros partidos. No hemos podido comprobar qué jugadores salieron con medias cortadas en un partido del Mundial ni si algún comisario de partido lo llegó a anotar en su informe, que es lo que prevé el reglamento: el comisario informa a la FIFA, puede requisar la prenda y la FIFA decide si abre un expediente disciplinario.

Árbitros, entrenadores y comentaristas
En la práctica, lo que pasa en cada partido depende de cada árbitro. Según PA, el central argentino Ezequiel Garay, cuando jugaba en el Valencia, tuvo que cambiarse las medias porque el árbitro consideró que llevaba demasiados agujeros; no hemos encontrado la fecha ni el partido de ese episodio. Y el periodista británico Richard Keys, que pidió en su blog acabar con la costumbre, escribió que en España la habían prohibido. No hemos encontrado ninguna norma española que lo diga, ni de LaLiga ni de la Federación, y el propio Planet Football tampoco la verificó.
La costumbre también tiene sus críticos en los banquillos. José Mourinho publicó en Instagram una foto de unas medias llenas de agujeros con una frase sarcástica: medias bonitas para el juego bonito, aprobadas por las autoridades del fútbol. La ironía apuntaba justo a esa distancia entre lo que dice el reglamento y lo que se tolera.
Un calcetín de otra época
Visto con perspectiva, todo esto es bastante nuevo. Las medias de los primeros equipos eran como las del Queen’s Park que posa en la foto de 1874 con la Copa de Escocia: gruesas, de rayas horizontales de arriba abajo y sin nada que las sujetara salvo su propio tejido o una cinta. Las fibras sintéticas y el punto elástico, que ya contamos en cómo se fabrica un calcetín, cambiaron eso, y con ello cambiaron el problema. Antes el problema era que la media no se quedaba arriba. Ahora, para muchos jugadores, es que se queda demasiado bien.

Las tijeras, en el fondo, son una forma barata de personalizar una prenda que llega igual para todos. El exfutbolista Gary Neville se preguntó en 2024 por qué los jugadores cortan unas equipaciones y unas botas que se les hacen a medida, y es una buena pregunta: el calzado de cada deporte, como contamos en zapatillas de pádel, baile o gimnasio, se diseña con todo detalle, pero la media sigue siendo un tubo elástico que tiene que servir para piernas muy distintas. Bale, Walker o Bellingham no inventaron nada: hicieron lo que haría cualquiera con un calcetín que le aprieta, solo que delante de millones de espectadores y con un reglamento de la FIFA que les dice que no. Y mientras nadie lo aplique en una Eurocopa o en una liga, las tijeras seguirán en el vestuario.
Fuentes
- FIFA (2025), Reglamento de Equipamiento de la FIFA, edición de 2025, arts. 1, 2 y 15.
- IFAB (2026), Reglas de Juego 2026/27, Regla 4: El equipamiento de los jugadores, publicada por la Federación Inglesa.
- IFAB (2009), Acta de la 123.ª reunión anual general, Newcastle, 28 de febrero de 2009.
- Teyeme, Y. y otros (2021), «Predicting Compression Pressure of Knitted Fabric Using a Modified Laplace’s Law», Materials, 14(16), 4461.
- Vecchiato, M. y otros (2025), «Protective Equipment in Football: A Review of History, Evolution, Materials, and Contemporary Use», Sports, 13(11), 392.
- PA (2024), «Why have the England players cut holes in their socks for the Euros?», 18 de junio de 2024.
- Martin, A. (2024), «A deep dive into the «holes in football socks» phenomenon», Planet Football, 12 de julio de 2024.
- Flashscore, «Exploring the popular trend of footballers cutting holes in their socks».
- LBC (2026), artículo sobre las medias agujereadas en el Mundial, 22 de junio de 2026.
- Footy Headlines (2025), «FIFA has already forbidden players from cutting socks».
- Wikipedia: Kit (association football)) y Shin guard.
Créditos de las imágenes
- Queen’s Park FC en 1874: autor desconocido. Dominio público, vía Wikimedia Commons.
- Piernas de un futbolista en la liga surcoreana: Explicit. Licencia CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons (recortada y con el escudo difuminado).
- Botas y espinillera de Ricardo Zamora: Electro07. Licencia CC BY 3.0, vía Wikimedia Commons.
- Sello de Bermudas de 1966: Victor Whiteley. Dominio público, vía Wikimedia Commons.
- Media de punto gris en el Skagit County Historical Museum: Joe Mabel. Licencia CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons (recortada y con la etiqueta de la marca difuminada).
- Esquemas de la presión del tejido y de las normas: feetkeepers.
